¿Qué comer luego de una reducción de estómago?

Si una persona se somete a una cirugía bariátrica o lo está considerando, debe saber que sus hábitos alimenticios deben cambiar completamente, ya que se trata de un factor crucial para el éxito o el fracaso de la operación.

Dentro de la cirugía bariátrica se incluye: bypass gástrico, manga gástrica o banda gástrica. Este tipo de intervenciones son opciones eficaces para aquellas personas que padecen de obesidad mórbida y no han obtenido resultados favorables a través de dietas y ejercicio. La finalidad principal de estas cirugías es reducir el apetito, generalmente disminuyendo el volumen del estómago. En el siguiente artículo daremos algunas recomendaciones generales sobre como alimentarse después de someterse a una cirugía bariátrica.

Es normal que al escuchar la palabra «dieta» una persona pueda alarmarse, pero esto no se trata de hacer un régimen alimenticio sino de cambiar ciertos hábitos por otros más saludables. Es importante entender que comer saludable no significa hacer dieta o dejar de comer, sino agregar alimentos más sanos y naturales a la dieta.

Durante las primeras semanas luego de la intervención es necesario llevar una dieta líquida, en la cual se pueden ingerir sopas, caldos, infusiones y zumos diluidos. A partir de la segunda o tercera semana, el paciente puede ir incorporando poco a poco alimentos sólidos a su dieta, sin embargo, todo depende de como el paciente vaya progresando, por lo cual es vital consultar con el médico previamente. En esta segunda etapa se deben incorporar gradualmente alimentos suaves, como puré, yogurt griego, requesón y proteínas como tofu suave y huevos. Durante esta fase la licuadora o el procesador de alimentos se pueden convertir en tu mejor amigo, las verduras y frutas deben pasar antes por uno de estos artefactos y de esta manera obtener un puré o crema consistente para mantener todos los nutrientes y vitaminas de los alimentos.

Como última fase del proceso de adaptación al nuevo estómago. A partir de la séptima u octava semana el paciente podrá integrar a su dieta alimentos más sólidos, sin embargo, se aconseja picarlos o cortarlos en cubos para favorecer su digestión. Es posible que algunos alimentos causen irritación por su textura o sabor, por ejemplo los alimentos picantes, por lo que no son recomendables hasta estar totalmente rehabilitado. Al igual que otros alimentos que por su alto contenido de grasas y textura también deberían evitarse como: frutos secos, frituras, carnes duras, leche entera, helado, café, bebidas gaseosas, alcohol, granola y vegetales fibrosos, etc. Es recomendable continuar con esta última dieta hasta que el médico dé el alta.

Recomendaciones Adicionales

  • Es recomendable hacer cinco comidas pequeñas al día y procurar comer a las mismas horas todos los días, de esta manera el cuerpo se adaptará a su nueva dieta y no pasará hambre.
  • No tomar líquidos durante las comidas, ya que se saciará más rápido y no tendrá apetito para terminar sus comidas. Además, beber líquidos durante las comidas puede provocar dolor, nauseas e incluso vómito.
  • No obligar al cuerpo a comer más de lo que debe, si se siente lleno simplemente deje de comer, forzar al estómago a comer más puede ser contraproducente en los resultados de la cirugía.
  • Evitar acostarse completamente o irse a dormir antes de que pasen dos horas de su última comida, ya que esto podría provocar molestias como regurgitación.
  • Comer bocados pequeños y masticarlos bien antes de tragar, ya que la nueva abertura que va del estómago a los intestinos es muy pequeña y los trozos de comida más grandes pueden bloquearla.
  • Evitar o limitar el consumo de azúcar blanca o morena, es preferible consumir otro tipo de endulzantes como: estevia, sorbitol o xilitol, pero todo con moderación.
  • Es fundamental evitar el consumo de grasas saturadas, en lugar de freír sus alimentos es preferible hacerlos al vapor o a la plancha y si se utiliza una sartén es mejor añadir aceite de aguacate, aceite de oliva extra virgen, aceite de coco o ghee, que son opciones mucho más saludables que el aceite de girasol o la mantequilla.
  • Lo más importante de todo es consultar a su médico antes de realizar cualquier dieta y comunicarle si presenta complicaciones o molestias.